“Trump y el auge del populismo en el mundo occidental”

376

En la Opinión

Hace una semana, por medio del grupo Que Todo Chetumal se Entere, se realizó una encuesta que tenía una sola pregunta, ¿Es Donald Trump populista?

La mayoría de los que respondieron, apostaban por un Trump no populista, la pregunta obligada es ¿Por qué Trump no es populista?; para ello hay que definir el concepto de populismo, y en su sentido más genérico es: Tendencia política que dice defender los intereses y aspiraciones del pueblo. “Es un discurso que presenta la relación entre pueblo y las élites como antagónicas, de modo que la relación del pueblo con las élites no se puede resolver sin romper con las estructuras institucionales de una sociedad. Por tanto, el populismo no es necesariamente de izquierdas o de derechas, dependerá de cómo se construyan las categorías de pueblo y de élite”.

El discurso de Donald Trump siempre giro entorno a defender América de los ilegales, devolver el empleo a los de casa, construir un muro para evitar que ingresen más ilegales; este discurso permeo en la sociedad norteamericana y los llevo a tomar una decisión el pasado martes 8 de noviembre.  Ahora repetiré la pregunta, ¿es Trump populista si, o no?

El que diga que no, debería repensar su punto de vista, Trump no solo obtuvo el respaldo popular de la clase media del país, sino que alcanzo a tener el respaldo de importantes bastiones de latinos en USA; pero, ¿qué orilló a los latinos a decidir por Trump y no por la demócrata Hillary?; y es que como seres humanos, siempre ponemos por delante nuestra supervivencia y la de nuestros hijos, sin duda esto paso por la mente de los norteamericanos, tenemos que conservar los empleos para nosotros y nuestras familias, tenemos que invertir nuestros capitales en el crecimiento de nuestra nación, no podemos permitir que otros vengan y se lleven nuestra riqueza. Pero que orillo a los latinos a decidir por Trump, una variante podría ser el miedo a que más compatriotas lleguen y amenacen su estabilidad, su empleos, y su modo de vida sea desplazado, ante el miedo siempre hacemos lo que esté a nuestro alcance para sobrevivir; esto fue claramente confirmado al momento de emitir su voto, vamos por quien nos devolverá la esperanza, por quien velara por nuestros intereses, pero, ¿realmente podrá Trump lograrlo?

Hoy se considera a Trump el “outsider”, el “independiente”, el “no político metido a política” es sin dudas el populista más grande de Estados Unidos de América. Y su triunfo no es para menos, es una gran victoria del populismo de la mano de los ultraderechistas.

En la última década los independientes o personas alejadas de los sistemas tradicionales han cobrado relevancia y en el caso de México tenemos el primer gobernador independiente en un Estado fronterizo, tenemos un diputado federal, un diputado local y eso se abona a la crisis de los partidos políticos que hoy se vieron sobrepasados aquí y en USA.

La victoria de Trump es vista como un modelo para otros movimientos en diversas partes del mundo democrático occidental; especialmente en Europa. En palabras de Marine Le Pen, presidenta del partido de ultraderecha francés Frente Nacional, “Lo que pasó esta noche no es el fin del mundo. Es el fin de un mundo”

Hoy fue Estados Unidos, mañana Francia expreso un ex líder del partido; y es que la victoria de Trump parece anunciar una nueva era en el mundo, donde el populismo toma relevancia en los países de primer mundo. No es el origen, pero si un gran paso; sucesos relevantes se están convirtiendo en tendencias La campaña a favor del Brexit, que obtuvo un 51,9% de los apoyos en el referendo celebrado en Reino Unido el pasado junio es quizá el antecedente más inmediato, En Francia -donde se celebran elecciones presidenciales en mayo de 2017- el Frente Nacional obtuvo más del 27% de los votos en los comicios regionales de 2015 y se convirtió en la primera fuerza electoral en la primera vuelta, en Holanda, las encuestas sitúan al Partido para la Libertad en segunda posición de cara a las elecciones generales de 2017, en Austria, el 3 de diciembre, Norbert Hofer, candidato del ultraderechista Partido de la Libertad se juega la presidencia del país en la repetición de las elecciones de mayo, que fueron anuladas por irregularidades en el recuento. Si vence, Hofer se convertirá en el primer jefe de Estado ultraderechista en Europa desde la II Guerra Mundial, antes estos sucesos la victoria de Donald Trump es sin duda el triunfo más grande de esta ideología.

Y la pregunta obligada es, que le espera a México en 2018; ¿volverá la derecha al poder?, o ¿ganara el populismo que dice representar AMLO? Qué opina usted amable lector.

(E.P.Noviembre 2016)




Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: